domingo, 15 de julio de 2012
LOS MEDIOS EN EL OJO DE LA HISTORIA
RESUMEN: Se habla de que los medios se han adaptado a la incursión de nuevos medios en el “medio”. Se hace un breve análisis de por qué los medios han suscitado los miedos generalizados.
PALABRAS CLAVES: medios, revolución, tecnología, miedos, quinto poder.
A TRAVÉS DE LOS SIGLOS
A lo largo de toda la historia, los medios de comunicación han sido presas de un proceso de revolución que ha terminado por depurarlos de acuerdo a las exigencias de las últimas tecnologías como a las demandas de un mundo más amplio y, por lo tanto, más necesitado de comunicación.
En esa historia de los medios de comunicación, diversos hitos son las que la signaron. En el principio de los siglos, las comunidades tribales, que no sabían leer ni escribir, buscaban formas eficientes de coexistir. A decir de Marshall McLuhan, ella se desarrollaba en un espacio acústico “donde todas las relaciones son simultáneas”. Ulteriormente, nuevas formas de emitir significados a través de la comunicación entre individuos fue desarrollándose de manera más civilizada: aparece Gutenberg y su imprenta, la cual arroja al hombre al vórtice de la tormenta del progreso científico.
Poco después, Marconi desarrolla su telégrafo que viene a ser el antecedente más inequívoco de la radio como un medio de comunicación.
Así, pues, podemos sostener la afamada premisa de McLuhan: “el medio es el mensaje”. Pues si los medio
s describieron un hondo avance en el marco de la ingente historia, ellos mismos, en su seno, arrastraban consigo la idea perspicaz de que el mensaje subyacente era el progreso continuo, el avance científico y el desarrollo tecnológico. Todo planteado por una premisa certera.
Claro, después de la radio la televisión hizo su aparición con su avasallante imponencia, relegando a un segundo lugar a aquella. Y así que la pregunta que conviene formularnos con extrema pertinencia es si la radio se encuentra en decadencia y a punto de exhalar el estertor final.
Las cifras arrojadas por algunas encuestas no son muy alentadoras. En una de ellas, realizada en Perú el 2011, reveló que la única ciudad donde la radio prima sobre la televisión es Puno.
Mi tesis, pese a todo, se sostiene en la aserción de que la radio ni ningún medio van a desaparecer a causa del advenimiento de las nuevas inserciones tecnológicas de los medios. Cada medio delimita, acaso de manera innata, su espacio. Ni la radio ni la prensa van a ser muertas por la parafernalia amenazante de la TV. “Pedro Orive Riva, en el primer volumen de Estructura de la Información Periodística, explica: “La presencia de dos instrumentos innovadores (radio y TV) no provoca la desaparición delos anteriores, sino que interactuando mutuamente, rectifican la trayectoria evolutiva de los anteriores, delimitándose, por primera vez, sus respectivos campos.”
Cada medio se asigna sus funciones, asimilando y adaptándose a los nuevos cambios que significa la incursión de tecnologías más avanzadas y diestras. Pero lo cierto es que cada medio tiene un terreno propio, en el que se conduce y opera. Servan Schreiber, fundador del diario francés Le Monde, dice que “la radio anuncia el hecho, la televisión lo muestra, la prensa lo explica y comenta”.
Por otro lado, se nos antoja otro argumento que esgrimir en defensa de una radio constantemente atacada, y es que, como decía el brillantísimo Manuel González Prada, “no siempre las palabras vuelan y los escritos quedan”. E inmediatamente el gran prosistase apresura a ejemplificar: “El Buda, Sócrates y Jesús no escribieron. Miles de hombres lo han hecho y nadie se acuerda de sus escritos”. Con esta conclusión, González Prada nos anuncia la permanencia, la inmortalidad, de las buenas palabras, fuente principal y materia prima del medio radial.
MEDIOS Y MIEDOS
Los medios han desembocado en los miedos. Pues si ellos, en otras décadas nos sirvieron de parapeto contra los malos dictámenes de los estados democráticos y autoritarios –sobre todo éstos últimos-, han cejado hogaño en su vacilante mira. El resultado: una creciente desconfianza hacia los medios.
Es cierto, se repite como eco vulgarizador que los medios representan a los ciudadanos, les sirven de intermediarios. Pero lo que se admite también es que ahora ellos han servido de escenario a los intereses más impropios, esto sin contar la ola de expansión procaz de sus contenidos. Pululan, pues, por todos lados voces pagadas, plumas arrendadas e imágenes hipotecadas. La solución no parece tener visos de asomarse, pero lo que se hace cada vez más innegable es que los distintos ciudadanos de a pie han comenzado a movilizarse en procura de acabar con la prevaricación de los medios. Quizás esto sea el inicio para forjar un eventual “quinto poder”. El movimiento “Yo soy 132”, en México, puede ilustrar lo que digo. Este movimiento, surgido en una coyuntura política muy sesgada y polarizada, se ha levantado a fin de exigirle a la más grande empresa de difusión mexicana, Televisa, un mejor comportamiento durante las recientes elecciones, que, como hemos observado, han desembocado en el triunfo del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, frustrando de esta manera el mencionado movimiento activo de los mexicanos.
La situación mediática que se vive en la mayor parte de los pueblos de América Latina y del mundo en general, atraviesa por una crisis que se agrava en la medida en que fluye el comportamiento oblicuo y manipulado de sus principales actores: los medios. Y lo peor es que dicha situación halla su cauce en razones más enérgicas y complejas y que merecerían un cambio íntegro en la actual organización del statu quo.
SÍNTESIS CONCLUSIVA
No obstante el enorme apogeo de la televisión como medio principal de difusión, cada medio de comunicación va a saber demarcar su espacio para desempeñar sus funciones. Por otro lado, la atmósfera mediática que circunda a los países de todo el mundo amenaza con saturarse con un miasma que acabará cuando los ciudadanos de a pie formen un verdadero “quinto poder”.
REFERENCIAS
• AD-REM, encuesta realizada a solicitud del Consejo Consultivo de Radio y Televisión, Perú: Lima, 2011.
• GONZÁLEZ PRADA, Manuel. Horas de lucha, artículo titulado “Nuestro periodismo”, Perú: Lima, 1908.
• MCLUHAN, Marshall. El medio es el mensaje, 1967.
• ORIVE, Pedro. , Estructura de la información periodística, (1), Ediciones Pirámide, Madrid, 1977.
Enlaces de Interés:
http://wwww.nuso.org/upload/articulos/2765_1.pdf
http://www.google.com.pe/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=3&ved=0CFIQFjAC&url=http%3A%2F%2Fwww.ucasal.net%2Funid-academicas%2Fartes-y-ciencias%2Fcongresos%2Fredcom10%2Farchivos%2Fredcom-ponencia%2FEjes23y4%2FEje3%2FMesa3-3%2FUlloa-Cueva_PN_.pdf&ei=2HQDULOyL8iE0QHZoMi7Bw&usg=AFQjCNHVWCSI7xWtHyTpDUD9TzBamijSDQ&sig2=9cMPtB48q8N133C27TqSww
http://www.google.com.pe/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=7&ved=0CFgQFjAG&url=http%3A%2F%2Feprints.ucm.es%2F5983%2F1%2FTvDigitalversusVblog.pdf&ei=2HQDULOyL8iE0QHZoMi7Bw&usg=AFQjCNHrx-elux9DrrXDVrF3ZVejiRXPaw&sig2=Dzf2wZk3WaV5qhZ3Tc80Sg
Enlaces con vídeos:
- http://www.youtube.com/watch?v=48atA_6evZY&feature=plcp
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Javier,
ResponderEliminarTus enfoques son satisfactorios, pero tus materiales de asistencia (excepto los audios) pueden estar mejor vinculados.
Hay carencias formales.