domingo, 15 de julio de 2012

UNA TEORÍA EN LA ACTUALIDAD DE LA RADIO

RESUMEN Se explica por qué la radio no tiene una gran acogida en una sociedad gobernada por el facilismo y la mediocridad mental. Asimismo, se pergeña una teoría explicativa de un teórico poder de la radio frente a los otros medios de comunicación. PALABRAS CLAVES: facilismo, sociedad light, radio, comunicación. LA RADIO Y LA SOCIEDAD LIGHT Si la radio es un medio eminentemente visual, como decía McLuhan, entonces la sociedad se está cegando –digo yo. Pues si nos hemos acostumbrado, con la intempestiva llegada de aquella cajita idiota (box stupid) llamada televisión, a solo ver imágenes en vivaz movilidad, no esperemos que nuestros esfuerzos se centren en imaginar y crear. Si no creen esto, pregúntense por qué no tenemos gente más aproximada a la intelligentsia, es decir, individuos más cercanos a la creación artística y científica. La radio, es cierto, promueve y fomenta el elemento creativo, exige una mayor capacidad de atención e interpretación y por lo tanto un mayor roce con el ejercicio de la facultad natural de pensar. Sin embargo, hoy en día, ¿hay gente dispuesta a pensar? Hay ahora, en la sociedad actual, una suerte de paroxismo por regodearse con lo más vil que nos ofrecen los medios. Proliferan, por un lado, tabloides variopintos con mujeres en sus caratulas ofreciendo sus grupas a la permanencia de una foto, y parpadean, por otro lado, en la tele programas que van desde lo burlesco como esa pantomima de mal gusto llamada Al fondo hay sitio, hervidero de prejuicios y estereotipos de corte racial, hasta segmentos que rayan con la mierda televisiva como ese esperpento llamado Amor, amor, amor, programa emitido por el canal de señal abierta Frecuencia Latina, que parece postular al Guiness como lo más abominable que se puede obsequiar a la vista. ¿Y la radio? Mientras siga siendo la fugaz compañía de taxistas “al volante” y mera emisora destinada a hacer eco de los éxitos más sonados (que, por cierto, no parecen tener un control de calidad), seguirá siendo el segundo plato de la mesa mediática. Lo que quiero decir es que estamos asistiendo a una suerte de precipitación a las cavernas de peligrosas del facilismo. ¡Cuidado! Porque se ha comenzado a moldear la civilización de acuerdo a los fallos de la publicidad. Lo que se vende más tiene mayor valor. Todo se ha vuelto light, como bien ha sentenciado Mario Vargas Llosa en su ensayo La civilización del espectáculo. Y lo peor es que esta enfermedad ha conversado a adquirir las proporciones amenazantes de una epidemia con ansias de perpetuarse a través de los siglos. Está claro, entonces, que hay una enorme apetencia de lo fácil. De ahí la gran acogida de los programas basuras en la tele, las emisoras netamente musicales, los libros ligeros y frívolos como Harry Potter, mamotretos condenados a la no-posteridad, en fin, todo un abanico de posibilidades para el placer de las mentes laxas. César Hildebrandt dice que “en la televisión, el concepto está implícito en la imagen”. Y como ya hemos dicho que más simple es ver que pensar, se opta por la TV, entonces. UNA TEORÍA DE LA RADIO Desde que la palabra fuese inventada, la vida comenzó a hacerse más fácil para las antiguas civilizaciones. En Macondo, aquel pueblo de la inolvidable novela de Gabriel García Márquez, Cien años de soledad, cierto día, todoslos habitantes empezaron a olvidarse de las cosas más elementales, obligándolos a bautizar con nuevos nombres todos los objetos y etiquetarlos con tales denominaciones; sin embargo, la situación se agravó cuando también olvidaron leer; tuvieron que esperar a que Melquíades, un poblador, llegara con la bebida que les hiciera restaurar la memoria de antaño. Este ejemplo garciamarquiano retrata con suma fidelidad la necesidad de la palabra para una existencia ordenada. Sin ella, lamentablemente, seriamos presas del infortunio y el caos sobrevendría en forma de desastres ininteligibles. Por eso es que diariamente necesitamos de comunicarnos a través no solo de miradas sino de palabras. Como decía el gran cuentista Julio Cortázar en algún lugar de Rayuela, “el hombre es el animal que pregunta”. De ahí la enorme capacidad de los hombres para distinguirnos de entre los animales. Pues éstos no gozan de las facultades humanas de hablar, preguntar, responder, aconsejar, cantar, etcétera. Y el hombre, que nunca ha podido hacer prescindencia de la palabra oral, ha podido establecer su vida social a la sombra de la comunicación permanente. En este sentido, entonces, la radio ostenta una ventaja jamás equiparable con los demás medios de comunicación. Recordemos que los comunistas, al ocupar Seul, en Corea, allá por 1950, pese a haberse apoderado de Radio Seul, decomisaron todos los radio-receptores que la población tenía, a fin de impedir que recibieran las informaciones procedentes del exterior. Según Wilbur Schramm, autoridad norteamericana en comunicaciones, los rojos prefirieron sacrificar la ventaja de usar Radio Seul, a cambio de obtenerla seguridad de que la población coreana no pudiera recibir información alguna del exterior. Siempre las ideas, asimiladas en palabras, han sido peligrosas para la permanencia de los regímenes dictatoriales, pues éstas, gracias a la comprensión, atención e interpretación de las personas en el marco de sus facultades mentales, han revelado un gran poder para calar hondo en las mentes y, por qué no, corazones de la vida de todos los pueblos. SÍNTESIS CONCLUSIVA La radio no paree tener trazas de imponerse sobra la radio. La buena producción radiofónica, lamentablemente, quedará como la verdadera cultura, destinada a muy pocos que aún sobrevivan en el naufragio intelectual. Sin embargo, a mi juicio, la radio es la verdadera ejecutora de la comunicación, en la verdadera dimensión del término. REFERENCIAS • CORTÁZAR, Julio. Rayuela, 1963. • NARANJO GARCÍA, Reynaldo. Talleres de comunicación, cuaderno 1. Perú: Lima, 1983. • SCHRAMM, Wilbur. The Process and Effects of Mass Comunnications, citado por Juan E. Díaz Bordenave en el artículo “Latinoamérica necesita revolucionar sus Comunicaciones”, Publicación del Instituto Internacional de Estudios Político-Sociales “Combate”, N° 25, Volumen IV, Noviembre y Diciembre de 1962. • VARGAS LLOSA, Mario. La civilización del espectáculo, Editorial Alfaguara. España: Madrid, 2012. Enlaces de Interés: http://encontrarte.aporrea.org/media/48/marcelo.pdf http://redalyc.uaemex.mx/pdf/175/17511203.pdf http://www.bocc.ubi.pt/pag/rodero-emma-radio-futuro.pdf Enlaces con vídeos: - http://www.youtube.com/watch?v=WeKfb3CxVGw&feature=plcp - http://www.youtube.com/watch?v=kuiFNNHB7rc&feature=plcp

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