En el quehacer radial se definen básicamente tres
campos, que si bien no pueden ocupar terrenos aislados o separados, los
abordaremos teóricamente de forma independiente.
Producción, investigación y capacitación y enseñanza
son los tres esquemas que deben caber en el proceso para hacer radio. Estas
tres áreas que confluyen en el proceso comunicativo radial, deben mantenerse
entrelazados, ocupando eslabones inseparables de una misma cadena. Un ejemplo
claro nos la muestra la creciente congregación que se ha llevado a cabo dentro
de diferentes espacios concernientes al trabajo radial. Así, por ejemplo, se
han reunido disc jockeys, especialistas en temas de promoción y desarrollo,
locutores, personas que se desenvuelven en el ámbito de la producción y demás
allegados al trabajo comunicativo.
En el plano de la investigación, constatamos que esta no debe tener lugar previa ni posteriormente al lanzamiento de productos
radiales, sino que debe desarrollarse a lo largo de todo el proceso radial. Es
necesario conocer a las audiencias, estudiar sus hábitos y gustos, analizar el
marco del concepto y lenguaje radial y, también, examinar la competencia.
Precisamos esclarecer que la investigación debe realizarse dentro del ingente y
vasto terreno de la construcción de mensajes masivos.
La investigación para producir supone crear
productos comunicativos en función a las audiencias y competencias estudiadas.
Es menester llevar a cabo un estudio de reconocimiento de la radio como medio
de comunicación, lo cual equivale a conocer también los temas vinculados al
mantenimiento de la radio y su respectiva gestión empresarial.
En la investigación-evaluación se nos presentan dos
interrogantes a las que debemos encarar: el qué
evaluar y el cómo evaluar. Se
debe definir con precisión si se va a evaluar al público, al producto, a la competencia,
etcétera. En el cómo evaluar, por su parte, se nos ofrece una amplia gama de
datos a los que debemos ordenar, sistematizar y priorizar. Todo un proceso en
el que se conceptúa a la investigación-evaluación.
Para analizar la programación conviene hacer un
examen de las variadas programaciones que lanzan al aire en la cotidianeidad
distintas emisoras radiales. Esto servirá al momento de crear un producto
comunicativo que sea idóneo y cumpla con las rigurosas expectativas para
enfrentar las diversas programaciones.
Durante la investigación de los públicos o las
audiencias hay que llevar a cabo los famosos estudios de mercado, para asimilar
los disímiles gustos y preferencias de las gentes (seas de comunidades
campesinas o de origen citadino). Hay que segmentar previamente al estudio de
las audiencias los diversos sectores de ellas.
Luego, en el plano de la producción entran a tallar
los más mínimos detalles que se involucran en el proceso radial, entre ellos la
emisión, la salida al aire, la estabilidad emocional, la pre-producción, las
pruebas de cabina y los demás aspectos técnicos.
| En los centros de enseñanza, los alumnos solo se interesan por los aspectos técnicos. |
En el aspecto educativo de enseñanza y capacitación
asistimos a un profundo obstáculo en el quehacer radial. A los estudiantes
muchas veces se les enseña y alecciona en función al equipo técnico que deben
emplear. Debe conseguirse integrar toda una propuesta comunicativa que
trascienda lejanamente los fines comerciales. Solo as se puede hablar de una
genuina radiodifusión.
En el Perú se acrecienta, prolifera y abunda todo
tipo de radio. A los alumnos, desde la tribuna docente, hay que inculcarles la
aventura de escapar del carácter sedentario y explorar otras frecuencias. Hay
que realizar, como se dice, un “paseo antropológico” para conocer, en plan de
profesionales de la comunicación, el medio en el que se trabaja.
Los tres esquemas totalmente penetrables que se
exponen en este breve ensayo pertenecen al proceso radial que todo comunicador
debe poner en praxis, dentro de la especialidad radial.
Enlace de interés: http://www.academiadelaradio.es/
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