Resumen
Se estudia
la Sociedad de la Información desde una órbita crítica orientada hacia la
búsqueda de razones del acaparamiento de todos los medios por los que se
obtiene información y conocimiento. Se esboza una virtual democratización de
los medios en favor de una libertad de expresión más sólida y verdadera. Se
propone introducir en los estudios comunicacionales la discusión sobre la
inclusión digital.
Palabras
clave.
Sociedad de
la información, medios, democratización, libertad de prensa, TIC, inclusión
digital.
UN
BREVE PROLEGÓMENO GENERAL ORIENTADO AL ESTUDIO DE LA “SOCIEDAD DE LA
INFORMACIÓN”
El debate
que se abre en torno a la célebre Sociedad de la Información no clausura hasta
ahora sus puertas. Producto de un avance tecnológico en el dominio de las
comunicaciones, esta etapa de nuestro tiempo constituye todo un acontecimiento
inédito en la larga y variada historia de la humanidad. Por lo mismo, las
polémicas concepciones que ha suscitado merecen la consideración y análisis de
todos y cada uno de los involucrados en el estudio de la comunicación del
presente siglo.
Armand
Mattelart, generoso y perspicaz contribuyente a las perspectivas críticas del
sistema de comunicación, duda rotundamente de la existencia de una virtual
Sociedad de Información: “Es un mito. Puede haber sociedades del conocimiento
porque cada país se introduce en el universo tecnológico a partir de su
cultura, su historia y la especificidad de sus instituciones”. Mattelart añade,
entre otras cosas, el concepto de sociedad de control, en donde desenvuelve su
análisis escéptico, aseverando la existencia de esta singular sociedad a favor
de un orden mundial hegemónico de las comunicaciones.
Otros
expertos coinciden con Mattelart. En un extenso artículo consagrado al tema del
conocimiento mundial, Felipe Pérez Cruz, doctor en Ciencias Pedagógicas y
Presidente de la Cátedra de Educación Comparada en el Centro de Estudios sobre
América de La Habana, dice: “Realmente, la aspiración del capital transnacional
es que las llamadas ‘sociedad del conocimiento’ y ‘sociedad de la información’
conformen el nuevo mercado global de ‘servicios’ de ciencia, tecnología,
educación y cultura que se abre en el concierto de la Organización Mundial del
Comercio (OMC) y Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y
otras estructuras del sistema”.
El sentido
que la denominada “sociedad de la información” adquiere para Pérez Cruz es
inteligible: toda la parafernalia montada alrededor de esta inocente etiqueta
impuesta a nuestros días no es sino una tentativa más de la ofensiva
reaccionaria mundial. En términos del mismo autor, “el gran capital
transnacional tiene como objetivo continuar la concentración en los países
industrializados de la producción que exige conocimientos de punta y altas tecnologías
(…)”.
El brillante
periodista César Hildebrandt, siempre tan corrosivo, no ha vacilado en acusar
esta época: “Hemos creado un mundo donde el éxito, determinado por un consenso
por lo general imbécil, es la meta y donde el fracaso es una fosa común para
todos los demás. (…) Y esto es así porque eso de la Era de la Información es un
cuento de chino opiómano. Al contrario: mientras más reduccionista sea tu
cultura, mientras menos informado estés, mientras más ignorancias contengas,
mientras más prejuicios te denominen, te irá mejor en la ‘Era de la
Información’.”
LA
DEMOCRATIZACIÓN DE LOS MEDIOS
La
percepción actual de los medios de comunicación obliga a indagar y proponer
nuevas fórmulas de replantearlos, a favor de una sólida y genuina democracia
representativa.
Pero existen
complejos –diríamos también naturales- principios que regulan el actual manejo
de dichos medios. Pues el dueño del espectro electromagnético es el mismo
Estado, lo cual significa la dependencia de los medios masivos al poder de
turno. Se entiende el sentido de esta sujeción.
Partiendo
entonces de esta premisa, constatamos y nos atrevemos a afirmar que una
libertad de expresión –y de prensa- no es sino una mera entelequia.
La
democratización de los medios, entonces, tendrá que vislumbrar otros rumbos por
donde manifestar sus anhelos de vida. En su interesante y bien argumentado
libro, La tercera colonización, el ex
director del desaparecido diario “La voz”, Efraín Ruiz Caro, sugiere lo
siguiente: “Otra propuesta, muchas veces sugerida, es la entrega de los medios
de comunicación a sus trabajadores. Pero estos no pueden conducir la empresa
por medio de sus organizaciones sindicales. Tendrán necesariamente que
constituirse en personas jurídicas, como empresa privada, asociación civil –con
o sin fines de lucro- o como cooperativa”.
LAS
TIC’s DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIAL
A fin de ser
un instrumento preciado de la sociedad, Las Tecnologías de la Información y
Comunicación deberían constituirse en bienes estrictamente públicos, a cuyo
usufructo pueda acceder la ciudadanía íntegra. De otra suerte, las TIC serán la
patente de corso de únicamente un sector de la sociedad (léase: las clases
dominantes).
El enorme
impacto que han generado las TIC en el actual ordenamiento de la sociedad es un
hecho patente e indiscutible. Sin embargo el hecho de que no se hayan ideado
políticas estatales para el conocimiento de estos entre la población, sí
resulta un hecho extraño. Más aún, ello evidencia un desperfecto susceptible de
ser compuesto.
Ello nos
conduce a hablar ya no solo de inclusión social; ahora es preciso discutir de
inclusión digital. Scott Robinson la define como un “conjunto de políticas
públicas relacionadas con la construcción, administración, expansión,
ofrecimiento de contenidos y desarrollo de capacidades locales en las redes
digitales públicas, alámbricas e inalámbricas, en cada país y en la región
entera”
La inclusión
digital es, por añadidura, la inversión en el conocimiento público de las TIC.
Esto es, que el conjunto de ciudadanos de a pie se vuelvan hacia los nuevos cambios,
los cuales los aguardan, listos, para ayudarlos a propiciar y precipitar los
cambios de los que cada día más, y con mayor fuerza, urgen.
Síntesis
conclusiva
Hablar de
los nuevos cambios que han desordenado el clásico panorama de la
comunicaciones, ofrece un sinnúmero de ópticas desde las cuales estudiar la
función delos medios en este marco de desarrollo actual. Ya no es solo hablar
de inclusión social lo que nos preocupa. También es necesario hablar de
inclusión digital, como un avance sustantivo en la utilización de las nuevas
tecnologías.
REFERENCIAS
·
MATTELART, Armand. Diario Digital Hoy la Universidad, Universidad Nacional
de Córdoba.
·
PÉREZ CRUZ, Felipe de J. El debate sobre el conocimiento. Revista “Docencia”, Nº 13, mayo de
2005.
·
ROBINSON, Scott. Reflexiones sobre la inclusión digital, Revista “Nueva Sociedad”,
nº 195, enero-febrero, 2005.
·
RUIZ CARO, Efraín. La tercera colonización. Lima: Ediciones La Voz, 1990.
ENLACES DE INTERÉS:
http://www.derecho.unam.mx/web2/pop/culturajuridica/pdf/CJ3_Art_16.pdf
http://www.regeneracion.mx/files/pdf/regeneracion03.pdf
ENLACES DE INTERÉS:
http://www.derecho.unam.mx/web2/pop/culturajuridica/pdf/CJ3_Art_16.pdf
http://www.regeneracion.mx/files/pdf/regeneracion03.pdf
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