sábado, 29 de septiembre de 2012

APRECIACIONES GENERALES DEL QUEHACER RADIAL


Resumen
Se analiza la relación entre audiencias y formatos radiofónicos. Se estudia también la situación de dichos formatos en la sociedad actual. Se advierten las amenazas y propuestas que encierra las TIC’s para los radialistas y periodistas en general.

Palabras clave
Formatos radiofónicos, audiencias, TIC, sociedad de la información.

FORMATOS RADIOFÓNICOS Y AUDIENCIAS
En la radio, el papel que desempeña la continua alternancia de formatos radiofónicos es casi casi conditio sine qua non para que mantenga su estabilidad vital. Sucede, entonces, algo muy análogo al gran drama de la prensa escrita. Sus existencias están en función a un buen manejo de los formatos y/o géneros específicos de cada medio.

Pero la elaboración de estos productos radiofónicos depende de varios factores. Entre ellos, uno de los que se distinguen por su importancia es el factor público.

La investigación de las audiencias es materia crucial dentro de este proceso, puesto que ellas encarnan los famosos público meta y público bienvenido. Una breve detención en el camino para definirlos a grandes rasgos debiera suponer una correcta comprensión de estas líneas.

Público meta es lo que en la disciplina del marketing llamamos público objetivo. Es decir, el conjunto focalizado al que se le envía un determinado mensaje. Público bienvenido son las audiencias aisladas que, ante el interés que podría suscitar en ellas una buena elaboración del producto radiofónico, son susceptibles de consumirlos.

Las herramientas utilizadas para la investigación en las audiencias de sus preferencias por dichos productos, son extraídas de las estrategias publicitarias.

“Lo que es relativamente nuevo –afirma Gina Gogin Sis- es el interés por el estudio del público desde una perspectiva cultural que insiste básicamente en las ‘lecturas’ que los sujetos hacen de lo que consumen y no en los efectos que causan en ellos. Por tanto, es todo el ámbito cultural el que es puesto en evidencia para la investigación de públicos en la actualidad”.

Lo anterior desvela y explica, sumariamente, modo grosso, el porqué de la sentida ausencia de formatos radiofónicos calificados dentro del Menú No Tan Informativo, como radiodramas, radionovelas y demás productos consagrados a la educación y orientación desde una perspectiva estrictamente radial. Elementos del Menú Informativo, como las crónicas, son producidas rara vez para el medio radial. La enfermedad empieza a expandirse sin visos de remedio.

Urge, pues, en este sentido, realizar un sesudo examen de la radiodifusión para determinar su calidad y, acaso, su tiempo de vida.

Son precisamente –conviene no olvidarlo- las audiencias el vector determinante del formato de programación de las emisoras radiales. Pues sin haber constatado de las características de ellas, la sintonía se presentaría como un rasgo nublado e inconcluso.

LOS FORMATOS RADIOFÓNICOS EN LA ERA ACTUAL
Una vez más es nuestro deseo resaltar la similitud guardada entre el medio radial y el medio escrito. Ambos dependen, a nuestro parecer, de la incursión audaz en los formatos y/o g{eneros de que disponen cada uno.

Sin embargo, una inefable decadencia hace padecer a los medios de comunicación. Las aventuras económicas no hacen distingo de medios. El arrasamiento es, casi diríase, inexorable.

El afán de comercialización de los medios que se ha apoderado del espíritu moderno parece propiciar la proscripción de ciertos formatos radiales. Preguntémonos, hagamos un voluntario examen de conciencia: ¿quién oye radionovelas en la actualidad?

De todo este asunto, la radio bien podría salir por la puerta grande. “No es poca la responsabilidad que se le adjudica a ella”, dice Chema Salcedo. La galopante comercialización, con ánimos de propagarse infinitamente, ha terminado por estropear los mejores potenciales radialistas en lo tocante a los productos radiofónicos.

BINOMIO PERIODISTA-MÁQUINA
Por otro lado, el impacto causado por la emergencia de nuevas tecnologías en materia de comunicaciones obliga a los periodistas especializados en la radiodifusión a replantear su papel en el proceso de la comunicación.

Sorprendido por estas nuevas TIC’s, los ejecutores del ejercicio radial no deben “dormirse” en este contexto agitado. La facilitación del trabajo radial se precipita gracias también a este desborde tecnológico. Sin embargo, esta nueva situación puede resultar siendo un arma peligrosa de doble filo.

El inescrupuloso acaparamiento de todo el conocimiento de parte de la hegemonía imperialista norteamericana deja sin un posible ejercicio de libertad a los países del Tercer Mundo, sumiéndolos más bien en una restricción de sus libertades más básicas y exasperándolas hasta el colmo del atraso.

Sin embargo y pese a todo, la relación del hombre con la máquina, esto entre comunicadores y tecnologías, solo es dable en la medida en que ninguno devore al otro. Planteamos un desdén a la clásica ley de la supervivencia del más apto.

La Internet es un inapreciable elemento de nuestros días, frente al cual nacen también nuevas preocupaciones. Una de ellas puede ser la sobreabundancia de informaciones en las redes digitales. Es la Sociedad de la Información, pero no vislumbramos si ella es buena o de carácter lesivo. Es, en todo caso, un nuevo planteamiento que observar.

Manuel Castells, uno de los más arduos investigadores que más ha desarrollado este tema tan capital dice: “Lo que  caracteriza a la revolución tecnológica  actual no es el carácter central del
conocimiento y la información, sino la aplicación de ese conocimiento e información a aparatos de generación de conocimiento y procesamiento de la información/comunicación, en un círculo de retroalimentación acumulativo entre la innovación y sus usos”.

Es decir, para Castells, la Sociedad de la Información no es sino un interminable círculo de influencia que se retroalimenta constantemente. Pero Castells olvida el hecho de que el conocimiento está siendo atribuido a un enorme sector del globo terráqueo. Es evidente de quién se trata. Y es menester mirar con recelo este hecho.

Lo que queda claro para nosotros es que una nueva etapa está en proceso, la cual encierra, a su vez, amenazas y propuestas, ambas dignas de ser evaluadas con un criterio científico y estudioso.

Lo que deriva hacia los comunicadores de esta época es la continua adaptación a las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación. Y a la radio propiamente dicha, se le conmina –humildemente, desde luego- a no hundir su propio salvavidas.

La urgencia de replantear estos principios se actualizan a tan veloz tiempo, que me temo que este artículo devenga en anacrónico y desfasado. Sería una pena.

Síntesis conclusiva
Los estudios actuales de las audiencias están hechos sobre técnicas publicitarias y son de suma importancia para establecer los formatos de programación radial. Las audiencias modelan la radio.  Entretanto, la nueva Sociedad de la Información remueve los cimientos de la profesión radial y obliga a sus protagonistas a buscar nuevas propuestas y nuevos soportes en ella.

REFERENCIAS
·         CASTELLS, Manuel. La sociedad informacional.
·         GOGIN SAIS, Gina. ¿Qué significa hablar de radio?
·         NARANJO GARCÍA, Reynaldo. Talleres de comunicación.  

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1 comentario:

  1. Javier,
    Tenemos muchas coincidencias, pero pero conviene mostrarse menos a favor de una tendencia. Los papers son escritos académicos que preferentemente deben no ser ideologizados.
    Tu trabajo, en ambo casos, es bueno, aunque no aprovechas tus materiales de asistencia.

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